Proyecto · La costa de Oaxaca

La Casita del Cerro

Una casa real de bambú, tierra y cal. No es un render ni un house tour de revista: es obra que ya pasó lluvias, viento y sol en la costa del Pacífico.

Recorrido de 1 minuto. Súbele al volumen.

El proyecto

Una casa que trabaja con el clima, no contra él.

La levantamos en un cerro de la costa de Oaxaca, con los materiales que da la región: bambú para la estructura, tierra para los muros, cal para los acabados. Cada decisión salió de leer el lugar antes de construir —el sol, el viento dominante, la lluvia lateral, la pendiente del terreno.

No buscábamos una casa bonita para la foto. Buscábamos una casa que respire, que se mantenga fresca sin aire acondicionado y que aguante temporada tras temporada. Eso no se logra con un material milagroso: se logra con oficio y con decisiones correctas en el orden correcto.

El muro respira o se enferma. Esta casa respira.

La Casita del Cerro vista desde el exterior, con repello de tierra, en la costa de Oaxaca
El oficio detrás

Tres materiales, una sola lógica

Bambú que sostiene, tierra que cierra, cal que protege. Cada uno con su función.

El bambú: la estructura

El esqueleto de la casa es bambú curado con bórax. Bien cortado, bien inmunizado y bien ensamblado, dura décadas. La estructura es ligera —clave en zona sísmica— y trabaja a favor de la ductilidad: se mueve con el sismo en vez de quebrarse.

Cómo curar el bambú →
Las uniones que sostienen →

La tierra: los muros

Los muros son de tierra tejida sobre bambú —bahareque tropicalizado para costa. La mezcla correcta de arcilla, arena y fibra cierra el muro, lo deja transpirable y regula la temperatura adentro. Ni se hornea como ladrillo ni se sella como concreto: respira.

El barro como material →
Proporciones de la mezcla →

La cal: el acabado

El acabado es pintura de cal y baba de nopal. Protege el muro de la lluvia sin taparle los poros: deja salir la humedad que entra. Una pintura plástica haría lo contrario —atrapar el agua adentro y pudrir el muro desde el núcleo.

Pintura de cal y nopal →
Por qué el muro necesita respirar →

La casa por dentro y por fuera
Interior de La Casita del Cerro: techo a dos aguas con estructura de bambú y muros de tierra
El terreno en el cerro donde se asienta la casa, en la costa de Oaxaca
¿Quieres construir una así?

El método completo, escrito

La casa que viste sale de un método, no de un golpe de suerte. Si tu terreno está en costa del Pacífico y quieres entender cómo se levanta un muro que respira, el libro Bahareque Costeño recoge el método completo: las 10 reglas de diseño sismorresistente, los materiales y el paso a paso de obra.

Ver el libro → Asesoría 1:1 para tu proyecto

O empieza por la bitácora, donde está el oficio capítulo por capítulo.